Un termómetro continuo en más de 50 sedes de Guangzhou, todas en una sola pantalla

En junio de 2021 enviamos a Guangzhou un equipo de campo que, ubicación por ubicación, conectó más de 50 sedes dispersas por la ciudad a una misma monitorización continua de temperatura, con idéntico procedimiento en todas.

Equipo de campo de OnCorva reunido con los responsables locales antes de poner en marcha las sedes de Guangzhou
50+
Sedes conectadas a la misma vista
Junio de 2021
Puesta en marcha en campo
1 vista
Toda la red en una sola pantalla
Cuatro momentos de la puesta en marcha en Guangzhou: reuniones con el personal de cada sede, revisión de la documentación y registro de las asignaciones

El problema: una red de 50 sedes puede fallar de 50 maneras distintas

Cuando una red pasa de unas pocas ubicaciones a cincuenta, el riesgo deja de ser técnico. Si cada sede reparte los sensores a su manera, anota las lecturas en su propia libreta y avisa de una desviación cuando le parece, lo que llega al centro no se puede comparar con nada. La plataforma resuelve la mitad del problema; la otra mitad es un procedimiento de campo que se pueda repetir igual en la sede número 51.

Por eso el trabajo empezó fuera del software. El equipo se sentó con los responsables de cada ubicación, repartió el material, verificó que cada sensor quedara asignado a la persona correcta y acordó de antemano qué hacer ante una lectura fuera de rango. Con ese mismo arranque en todas partes, la información que llegaba a la plataforma central de monitorización se podía leer, comparar y usar.

Un integrante del equipo de campo con el personal de una de las sedes de Guangzhou, con el material de la puesta en marcha sobre el escritorio

La solución: un solo tablero donde escriben todas las sedes

Con el mismo arranque en cada punto, el equipo central dejó de armar el panorama juntando hojas sueltas y archivos que cada sede llevaba por su cuenta. Las lecturas continuas de cada termómetro continuo axilar entraban por un solo canal de información, de modo que los coordinadores veían el conjunto del despliegue sin tener que pedirle nada a nadie.

Ninguna ubicación se daba por activa hasta comprobar que sus lecturas se veían desde el centro. Esa verificación, repetida una y otra vez, es lo que permitió que la primera sede conectada y la última se pudieran comparar entre sí mientras la red seguía creciendo.

  • Mismo procedimiento de instalación y de verificación en todas las sedes
  • Visibilidad central sin consultar ubicación por ubicación
  • Un modelo replicable en campus, redes de clínicas e instalaciones con varias sedes

Cómo se hizo: informar, repartir, conectar y comprobar

El equipo de campo convirtió un proyecto disperso en una secuencia de cuatro pasos que se podía dar por cerrada ubicación por ubicación.

1

Informar a los responsables locales

Quién se hace cargo de qué, cómo se manipula el sensor y qué se hace ante una lectura fuera de rango, acordado antes de encender nada.

2

Repartir el material

Asignar los sensores y los equipos de conexión a las personas y al flujo de trabajo real de cada ubicación.

3

Conectar la sede

Llevar los datos locales de temperatura al mismo sistema de información que ya usaba el resto de la red.

4

Comprobar que la sede ya se ve desde el centro

Confirmar desde la vista compartida que las lecturas y el estado de esa ubicación llegan, antes de darla por entregada.

El resultado: más de 50 sedes en operación, puestas en marcha por un solo equipo de campo

El sistema funcionó porque la operación local y la supervisión central se diseñaron a la vez, no una después de la otra.

Más de 50 ubicaciones con el mismo procedimiento de trabajo

La temperatura continua de toda la red en una sola vista

Un solo equipo de campo, de la entrega del material a la monitorización activa en cada sede

Comparación y decisión desde el centro, sin salir a pedir reportes sede por sede

Lo que este caso significa fuera de China

Un método de despliegue se replica; una autorización sanitaria no. Conviene separar las dos cosas desde la primera reunión.

  • En casi toda América Latina el registro sanitario lo presenta y lo conserva su empresa, porque el titular debe tener domicilio en el país: así lo exige la COFEPRIS en México. Nosotros no tramitamos registros a nombre de terceros.
  • Lo que sí cruza la frontera es el expediente técnico que sustenta el registro Clase II ante la NMPA de China y la documentación del sistema de gestión de calidad ISO 13485 de nuestra planta propia en Longgang, Shenzhen, con licencia de fabricación núm. 20224699 de la autoridad sanitaria de Guangdong. Para una licitación pública mexicana emitimos además la carta de obligado solidario del fabricante.
  • Lo que se replica de este caso es el método de despliegue, no una aprobación ajena: el registro Clase II sólo tiene validez en China, y no contamos con marcado CE ni con autorización de la FDA de Estados Unidos.
¿Tiene una red con varias ubicaciones?

Díganos cuántas ubicaciones son y de qué tipo; le devolvemos qué equipo haría falta en cada una y el precio por sensor.

Hablar con el equipo de despliegue

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