Un termómetro continuo en varios servicios del Tercer Hospital del Pueblo de Shenzhen
El hospital colocó el sensor a pacientes de distintos servicios para dejar de repetir la toma manual y convertir la observación de rutina en un registro clínico continuo, legible desde una sola pantalla.
El reto: la toma puntual se quedaba corta
Cada dato exigía a una enfermera junto a la cama, un número escrito a mano y ese mismo número copiado después en otro lado. Entre una ronda y la siguiente no quedaba nada, y lo que se medía en un servicio nunca se encontraba con lo que se medía en el de al lado.
Lo que el hospital necesitaba
- Recortar el tiempo que se va en tomar, transcribir y consolidar la temperatura de rutina
- Seguir la evolución completa del posoperatorio en vez de depender de mediciones sueltas
- Cruzar los cambios de temperatura con la respuesta al medicamento y con la hora en que se administró
- Dejar los datos ordenados para estudiar más adelante la relación entre patrones térmicos y cuadros clínicos
La solución: la temperatura del paciente convertida en registro clínico continuo
La implementación enlazó cuatro capas de trabajo: un termómetro continuo axilar sobre el paciente, pasarelas Bluetooth repartidas por el área de cuidado, una plataforma central de monitorización y el aviso automático cuando una lectura se sale de rango.
Con esas cuatro capas, la temperatura dejó de ser un número aislado que alguien anotaba cada tantas horas y pasó a ser un registro continuo que el personal autorizado podía revisar para todo un grupo de pacientes a la vez.
- Medición continua de la temperatura cutánea axilar sobre el propio paciente, con un parche hipoalergénico bajo el brazo
- Transmisión inalámbrica más allá de la cabecera
- Curvas centralizadas, estado del grupo y filtrado de valores fuera de rango
La puesta en marcha: sensores, señal y accesos
El personal del hospital comprobó la medición, la cobertura de señal y el acceso a la plataforma dentro del propio servicio, y no como una instalación informática aparte. Ese trabajo en sitio pesa más de lo que parece: una plataforma de monitorización por grupos sólo rinde cuando la manipulación del sensor y la lectura de los datos caben en la rutina diaria de enfermería.
Con el flujo ya establecido, una enfermera podía revisar a muchos pacientes desde una sola pantalla, mientras esos mismos registros quedaban disponibles después para mirar tendencias y para el análisis clínico posterior.
El resultado: un registro clínico reutilizable, para la atención y para la investigación
La implementación ató la observación de rutina a un objetivo más amplio del hospital: que los datos fisiológicos recogidos de forma continua sirvan por igual al equipo asistencial y al de investigación.
La monitorización central por grupos redujo la dependencia de anotaciones manuales sueltas
El filtrado de excepciones en tiempo real llevó la atención del personal a donde hacía falta
La curva continua conserva cambios que se pierden entre una toma programada y la siguiente
El registro estructurado deja una misma base de datos al equipo asistencial y al de investigación
El reparto de papeles cuando este servicio se monta fuera de China
Un hospital de México o de Colombia puede montar este mismo servicio sin cambiarle nada al procedimiento. Lo que no se hereda es la autorización sanitaria: se obtiene en el país de destino y a nombre de su empresa.
- Su socio local confirma los permisos y los requisitos del expediente en el mercado de destino. Nosotros aportamos la documentación técnica y de fabricación acordada para el proyecto.
- La COFEPRIS sólo le otorga el registro sanitario a un titular con domicilio en México, de modo que el trámite lo presenta y lo conserva su empresa. Nosotros no podemos ser titulares ahí ni presentamos solicitudes por cuenta de nadie.
- Su expediente se arma con lo que entregamos nosotros: la documentación técnica que respalda el registro Clase II ante la NMPA de China y la del sistema de calidad ISO 13485 con el que trabaja la planta. Es propia, está en Longgang, Shenzhen, y opera al amparo de la licencia de fabricación núm. 20224699 que emitió la autoridad sanitaria de Guangdong.
- Como este servicio se le vende a un hospital, en México el camino habitual es la licitación pública, y ahí las bases suelen pedirle al licitante una carta de obligado solidario firmada por el fabricante. La emitimos a nombre del socio que se presenta al concurso.
- Su socio local confirma los permisos y los requisitos del expediente en el mercado de destino. Nosotros aportamos la documentación técnica y de fabricación acordada para el proyecto.
- Ninguna de esas autoridades se sustituye por otra. No contamos con marcado CE ni con autorización de la FDA de Estados Unidos, y el registro Clase II ante la NMPA vale en China y no funciona como aprobación en ningún otro país.
Díganos cuántas camas quiere cubrir y le enviamos la ficha técnica y el precio por cama vigilada.